jueves, 4 de septiembre de 2014

La entrevista: algo más que preguntas y respuestas

  • Una entrevista puede fracasar por muchas razones, pero es casi seguro que fracase si el reportero no se prepara.
  • Un reportero que no esté preparado corre el riesgo de ser engañado y seguramente obtendrá información mínima.
  • Los reporteros deben leer primero cualquier cosa disponible que haya sido escrita acerca del entrevistado.
  • Una entrevista cara a cara es mucho mejor que una por teléfono.
  • Los que no tienen experiencia en ser entrevistados se pueden alarmar  por la libreta de notas  o por la grabadora del reportero.
  • Si tanto la libreta como la grabadora asustan al sujeto, el reportero se debe sentar inmediatamente después de concluir la entrevista (justo del otro lado de la puerta de la oficina, por ejemplo) y reconstruirla, tomando notas rápidas o hablándole a la grabadora.
  • Casi siempre, las entrevistas extensas se hacen con un acuerdo previo.
  • El reportero debe asegurarse de pronunciar correctamente el nombre del sujeto. Un error de este tipo dañaría severamente la entrevista.

Consejos adicionales para entrevistar:
  1.    Haga primero las preguntas más fáciles o menos polémicas, dejando las más difíciles para el final.
  2.     Al inicio, haga 1 o 2 preguntas cuyas respuestas usted conozca. Estas ayudarán a comprobar la veracidad del sujeto.
  3.   Anote también los modales del sujeto, sus ropas, su alrededor… Detalles específicos.
  4.   Asegúrese de entender todas las respuestas.
  5.  Haga preguntas de final abierto, de las que no se pueda responder sí o no.
  6. Busque oportunidades para preguntar “¿por qué?”, “¿cómo?” o “¿cómo se sintió en aquel momento?”.
  7.   Trate de que le cuente anécdotas.
  8.  Siempre proceda como si usted asumiera una respuesta. No pregunte: “¿quisiera comentar…? La respuesta puede ser no.
  9.  Si el sujeto evade la pregunta, reformúlela y hágala una vez más, aunque no inmediatamente después.
  10.  Pregunte cosas como: “¿tal y tal dicen (cualquier cosa) de usted. ¿Cuál es su reacción ante eso?”.
  11. Utilice lo que se conoce como una pausa fecunda.
  12.  A medida que se acerque el final pregunte lo más difícil, lo que usted crea que el sujeto estará renuente a responder.
  13. Continúe hablando incluso después de haber cerrado su libreta de notas o de haber apagado su grabadora.
  14.  Al finalizar agradezca a la persona (quien no tenía que haber brindado su tiempo) y deje el camino abierto para una última pregunta. Tal vez por teléfono, en caso de que encuentre una laguna en su información.


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